miércoles, 7 de septiembre de 2011

Septiembre, ese mes de los nuevos propósitos...

Pues sí, mi ausencia en el blog no se debe a un abandono prematuro de mi terapia pro-orden. Más bien todo lo contrario. Este año no salíamos de vacaciones por lo que, teniendo tiempo para estar en casa, yo me las prometía muy ricas, con miles de proyectos y de ideas para empezar septiembre con ganas y fuerzas para SER ORDENADA.

Ja. Ja. Ja. Nada más lejos de la realidad. Con el enano, la piscina y el buen tiempo, cualquier proyecto pasaba a segundo plano y podía esperar hasta septiembre. Los proyectos siguen estando y las ganas también. Pero la falta de tiempo ha hecho que hayamos tenido que presenciar escenas como estas en casa:




Es el monstruo de la ropa, desplazado desde el baño hasta el pasillo. Y digo yo, si ya ha adquirido vida propia, ¿por qué no se convierte en un ser inteligente y llega hasta la lavadora?

En fin, que dejas cosas para cuando estés de vacaciones porque durante el año no tienes tiempo y en vacaciones decides que éstas ya son lo suficientemente tristes si la crisis te obliga a quedarte en casa, como para encima torturarte con obligaciones.

Pero ahora sí, vuelvo a mi terapia y espero poder mostraros los resultados en breve.

Gracias a todos los que me habéis echado de menos.